Derecho a la Alimentación implica un empoderamiento individual de Cecilia Calfiqueo Fuentes

por | Dic 29, 2021 | Columnas de Opinión | 0 Comentarios

En el escenario actual del país donde existió un estallido social (2019), el cual dio pie a la instalación de la Convención Constituyente (2021), la cual se basa en los siguientes principios; (i) El principio de enfoque de Derechos Humanos; (ii) El de igualdad y prohibición de discriminación arbitraria; (iii) El principio de perspectiva de género; (iv) El principio de plurinacionalidad; (v) El principio de equidad territorial; (vi) El principio de plurilingüismo e Igualdad lingüística; (vii) El principio de participación popular incidente. (viii) El Principio de Participación, incidente de pueblos originarios y consulta indígena. (ix) Teniendo definidos los principios existe un gran peso sobre una nueva Constitución que genera gran expectativa, qué esta permita saldar las deudas históricas. (Reglamento general de la convención constitucional).

La Convención Constituyente ha generado que organizaciones civiles entreguen planeamientos y formulación de políticas públicas, con la finalidad de que queden plasmadas en la nueva Constitución, como es el caso del documento “Sobre el derecho a la alimentación”, de la U. Chile, el cual plantea una discusión del Derecho a la Alimentación y hace mención del impacto que ha tenido en nuestro país la alimentación y como esto afecta la calidad de vida de las personas.

Este recoge el derecho a la alimentación como un derecho humano, fundamental y social, que tiene como finalidad el disfrute del más alto nivel de salud y bienestar de las personas y comunidades. Del mismo se desprende que debe a una construcción

social y es resultado de las condiciones económicas, políticas, sociales, culturales, educacionales y de las interrelaciones de las personas, comunidades y pueblos, con su entorno ambiental y ecológico.

El Estado debe respetar, promover y garantizar el derecho a la Alimentación de la población en todas las políticas públicas, promoviendo un modelo de desarrollo económico y social justo, equitativo, sostenible, sustentable, y en armonía con el ambiente, para posibilitar el buen vivir de las personas, las comunidades y los pueblos, resguardando las vidas.

Debemos avanzar reflexivamente y colectivamente a que los individuos se empoderen de un sistema alimentario a nivel nacional el cual atraviesa un momento crítico, generando inequidad social e insostenibilidad ambiental, además la pandemia por Covid-19 ha aumentado el riesgo y prevalencia de inseguridad alimentaria de las poblaciones. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), en el mundo existen 690 millones de personas que pasan hambre, con una prevalencia de un 8,9% de personas que mantienen una inseguridad alimentaria grave, es decir han pasado días sin comer o sin alimentos. (FAO, 2020).

El empoderamiento de los pequeños productores rurales mediante diversas políticas públicas, qué proponen la reducción de la pobreza rural apoyando políticas que faciliten la explotación directa de la tierra y de los recursos productivos;

 

además de aumentar el acceso a los servicios sociales, financieros y a los mercados nacionales y de exportación. Las políticas planteadas abordan las desigualdades de género, así como las necesidades y los roles especiales de los pueblos indígenas. (FAO,2021)

Es hora de actuar donde cada individuo debe cautelar, proteger el derecho de alimentación,       proyectando    una sostenibilidad de los sistemas alimentarios, desde la producción, reducción de pérdidas de desperdicios, desarrollo de tecnologías, entre otros, además de garantizar el acceso a alimentos que permitan asegurar una buena nutrición y estado de salud, especialmente tras todos los problemas sociales y económicos que ha enfrentado el país. Se buscan soluciones definitivas, que permita apalancar políticas públicas que contribuyan con soluciones a largo plazo que favorezcan a cada individuo y que busquen su bienestar, sin importar su raza, edad, etnia, entre otros.

 

 

Referencias

 

Calisto, M. (2016). Comercio justo, seguridad alimentaria y globalización: construyendo sistemas alimentarios alternativos. Revista de Ciencias Sociales, vol. 55, pp. 215-240.

 

Cascante, K. (2020). La globalización del sistema alimentario y la crisis de 2007 en los países de la comunidad Andina. OASIS, vol. 33,           pp.75-94.doi:

https://doi.org/10.18601/16577558.n33.06.

 

Comisión Económica para América Latina y El Caribe. (2017). Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sistemas alimentarios sostenibles: una propuesta para la formulación de políticas integradoras. Recuperado       de

https://www.cepal.org/es/publicaciones/42356

-agenda-2030-desarrollo-sostenible- sistemas-alimentarios-sostenibles-propuesta

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. (2019). FAO: Retos y oportunidades en un mundo globalizado.      Recuperado                                de http://www.fao.org/3/ca4305es/ca4305es.pdf

 

https://www.fao.org/policy-support/policy- themes/empowering-people/es/(2021)

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.